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13 dic 2011

MonoRojo de peluche

El Monorojo tiene ya un lustro o más, hice un montón de dibujos y pinturas con el, le puse Monorojo gracias a una encuesta hecha por internet para elegir su nombre.




El Monorojo se ha enfrentado a un montón de vicisitudes, que pueden ver aquí.

Hace unos días vino al estudio, Iago (un amigo y colega) a traer una sorpresa, el Monorojo de tela y peluche que construyó con su propias manos.

Les comparto al Monorojo, real y de peluche.



Monorojo de peluche, 2o cm x 11 cm



22 sept 2010

Árbol


Portada / Árbol, mayo de 2010


Árbol


Descripción

Libro de artista, es un formato que permite manipularse para así obtener lo que se quiera ver según las combinaciones de sus páginas.

Todo gira alrededor del árbol, los personajes y objetos interactúan con él, aparecen y desaparecen según se doble o extiendan las páginas.


Datos técnicos

Son 8 páginas hechas con lápiz acuarelable, acuarela y tinta china sobre papel guarro, portada y contraportada de cartón pintada con acrílico, una tarjeta con los datos técnicos del libro. Es ejemplar único.


Argumento

Mi intención es hacer una serie de piezas que permitan al que la vea, poder jugar con ella o dar distintas lecturas según lo manipule. El libro de artista, libro objeto, o sea como sea que se le quiera llamar, facilita esta interacción.

El dibujo está inspirada en un árbol real, que vive en la alameda de Santiago de Compostela, explicaré el motivo. Muy cerca de dicho árbol hay una escultura dedicada a Valle-Inclán (escritor gallego) sentado en un banco viendo la catedral a lo lejos, dicen que ahí le gustaba sentarse y ver la ciudad. Es muy frondoso y alto, nos hemos fotografiado abrazándolo y besándolo, y hemos recibido fotos de otras personas haciendo lo mismo al mismo árbol, además a cualquier persona que se le pregunte si lo ha visto dirá que sí.

Es un árbol que ha sido testigo de muchas generaciones y de muchos cambios sociales de la ciudad de los peregrinos, Santiago de Compostela.


Apertura vertical


Árbol inclinado y semilla


Luna y estrellas


Ficha técnica


Detalle


Detalle


Árbol con raíces


Detalle de las raíces


Volador, ramas y mujer tapada con rebozo


Mujer y raíces


Mujer y semilla


Detalle


Formato vertical, con hombre volador


Mono rojo entre el árbol y mujer


Árbol y mono rojo


Ramas, mono rojo y mujer


Extendido hacia el lado femenino


Extendido hacia el lado femenino, semilla y raíces


Árbol, mono rojo, mujer, raíces, semilla y cielo


Detalle

Detalle de árbol


Detalla de árbol, raíces, barco y camisa de rayas


Árbol, cubo de agua y camisa tendida


Volando


Detalle


Árbol total


Libro extendido


Libro desdoblado en cruz


Detalle


Detalle


Contraportada y firma

26 jul 2010

La ballena locomotora

El viaje de la ballena locomotora, acrílico sobre tela, 100 x 100cm. Solaina de Piloño 2010


El viaje de la ballena locomotora, acrílico sobre tela, 100 x 100cm. Solaina de Piloño 2010

Para comenzar este cuadro, comencé por hacer, con ayuda de Marta, una pequeña bolsa de viaje en la que guardé objetos que recolecté durante algunos días previos a ir a la Solaina, objetos tan disímiles como un billete de tren o una cucharilla de café instantáneo o un pedazo de papel de regalo que me dio la pequeña Martina.

Con esos objetos intenté componer algo, transformarlo y darle algún sentido.

Ir a Piloño, aunque está muy cerca, no dejaba de ser un viaje, más que por la distancia por el cambio de hábitos y rutinas durante una semana, y porque lo único que pensaba hacer era pintar.

Es un sitio que no te deja indiferente, que irremediablemente hace reflexionar.

Todos, tarde que temprano, hacemos uno o más viajes que acaban en el mismo sitio común, dentro de uno y en la muerte. Ese es el viaje que pinté, arriba de una ballena locomotora haciendo ese viaje que todos hacemos.

La ballena grande y poderosa, de apariencia afable, es mi versión de la locomotora, porque viajar en tren, o simplemente verlo como lo hace el viejo Buhigas (un personaje de Vilagarcía que por lo menos una vez en el día va a la estación del tren para verlo llegar y verlo partir) me encanta, me impresiona y sorprende su fuerza.

En ese viaje me he dedicado a coleccionar nubes, días de lluvias, y atesorar objetos. Es decir ideas, sentimientos y símbolos.

Así que el tren de viaje va acompañado de toda clase de nubes, iluminado por la luna, y arrastrando vagones como el de color naranja con el equipaje, el rojo que lleva el árbol de pétalos, y el azul que lleva la mitad de un planeta donde hay una casa con chimenea y antena de televisión. Y en el jardín el eterno sillón (sofá) de la paz (para descansar).

Supongo que cada viaje nos sirve para conocer y entender un poco más todo aquello que llevamos con nosotros, lo que nos acompaña y lo que vamos encontrando en el camino.

Pinté mi viaje, el viaje de todos, el que compartimos, el que nos lleva al mismo lugar. Donde al final, todos nos encontramos, puede que para volver a partir.



Detalle de la locomotora


La ballena


Carro con el equipaje


Árbol de pétalos


Carro azul cargando medio planeta, casa y sofá



Nubes


7 may 2009

México se pone la mascarilla (lo que leí un domingo en el periódico el País)

Despúes que escuché en las noticias lo que pasaba en México hace ya casi dos semanas, en ese momento no tenía los medios para enterarme y los horarios no coincidían como para hablarle a mi familia y amigos. Al día siguiente compré el periódico el País y leí las noticias, el encabezado decía así -México se pone la mascarilla- y completaba la nota: La ciudad se tapó la boca y siguió viviendo. Los habitantes del Distrito Federal, acostumbrados a lidiar con la contaminación, el tráfico infernal, la inseguridad ciudadana y hasta el peligro siempre latente de terremotos, añadieron a su larga lista de incovenientes la amenaza de un nuevo tipo del virus de la gripe. Y lo hicieron con naturalidad...

Me pareció brutalemnete honesto, crudo y muy triste. Al ver las fotos de la ciudad desierta, los niños y adultos con mascarilla en el apretujado metro, saber que los partidos de fútbol se jugarían sin público me impresionó tanto. Pero al enterarme que los curas y élite religiosa darían sus misas, que les daba lo mismo, me dio mucha rabia, pero no me extrañó, con cientos de años de experiencia haciendo y diciendo pendejadas, se portaron a la altura.

Recordé entonces las citas en el Seguro Social de horas y horas de espera, en los Centros de Salud de las colonias populares que en ocasiones llegas a consulta y están cerrados, en la falta de medicamentos, en los puestos callejeros de comida, en las enfermeras que te dicen que te vayas a tu casa con dos aspirinas porque no tienes nada, en los políticos oportunistas, en los comerciantes abusivos. Según lo que me dijeron y lo que leí, estuvieron mejor de lo que todo mundo suponía, incluyéndome a mí.

Como era de esperarse durante diez días leí los periódicos del DF y de Guadalajara, vi los noticieros en la TV, leí los periódicos españoles, les pregunté a mis amigos y familiares, recibí un montón de mails con un montón de teorías y opiniones al respecto de la gripe. Despúes comencé a recibir también por mail los chistes, cumbias, ilustraciones y caricaturas burlándose del tema; además de divertirme mucho viendo, leyendo y escuchando tantas ocurrencias ,me tranquilicé bastante porque me sentía confundido y sumamente preocupado.



Aquí una nota del País donde responden a la pregunta de por qué mueren solo los mexicanos de la gripe porcina, para responderla usan la comparativa entre un hijo anónimo de un ciudadano mexicano y el hijo de un ex-candidato a presidente de México, ambos enfermaron de gripe, el hijo del ciudadano anónimo murió y el del político no, como era de suponerse.

Mi forma inútil de solidarizarme con los amigos y familiares es pintando un mono rojo confundido usando de soporte una mascarilla.

Mono rojo confundido, acrílico sobre mascarilla de 1€ para emergencias sanitarias


Dedicado con mucho cariño a todos los que nos sentimos y se sintieron: agripados, confundidos, timados, asustados, víctimas de un ataque terrorista, indiferentes, higiénicos, ascépticos, sucios, inseguros, desplazados, vacunados, atemorizados, encerrados, virtualizados, muy mexicanos, abrumados, reflexivos, enajenados, felices, normales, anormales, tamifluizados...

Por lo que he leído, en estos días todo volverá a la ¿normalidad?