17 sep. 2020

Lucharán a 2 de 3 caídas sín límite de tiempo

2 de 3 caídas sín límite de tiempo, acrílico sobre papel, 90 x 60cm.

La lucha libre me encanta, desde pequeño me gusta. Iba a la Arena México o a la Arena Puebla a ver las luchas, mi papá dice que me subía la butaca, levantaba el puño y les gritaba a los rudos "¡Cobarde, cobarde!, ¡Déjalo, suéltalo!" para que dejaran en paz a los técnicos. Siempre me han indignado las injusticias.

Todos los domingos al medio día las daban por televisión (incluso no sé si sigan haciéndolo), procuraba no perdérmelo, Octagón, Atlantis, el Perro Aguayo, el Rayo de Jalisco, el Último Dragón, Blue Demon Jr, el hijo del Santo, eran mis favoritos y los que más me emocionaba ver luchar.

Mi tío Luis siempre me decía que eso era una farsa, que era una pantomima, que no era un deporte, era una representación. Algo de razón tiene, pues sí que es una representación del bien y del mal. Los técnicos, pelean con recursos legales, en cambio los rudos, usan cualquier artimaña para ganar. Son pícaros, inteligentes y hábiles, en ocasiones tienen al referí de su parte, y les solapa sus triquiñuelas.

La mayoría de las veces los rudos ganan haciendo trampa. Es un espectáculo sencillo, eficaz y donde estiran los arquetipos todo lo que pueden, por eso a lxs mexicanxs nos gusta tanto, es como nuestro día a día.

Los microbuseros peleando unos con otros para conseguir más pasaje, cometiendo infracciones y haciendo violentos giros para ganar, lxs abogadxs de los juzgados pidiéndote el "aliciente" para agilizar el trámite, los de tránsito deteniéndote y estrechando tu mano para recibir el billete de la mordida, los policías cobrando a los negocios del barrio la cuota reglamentaria para seguir cuidándoles. Todos ellos rudos. Todos ellos cobardes. Como en la lucha libre, en la vida.

Cuando comencé el cuadro no sabía qué hacer, solo quería manchar un papel gigante la noche del 31 de diciembre del 2016, eso hice, manché con brochas, cuchillos y tenedores el fondo, después hice el rostro. Unos años después lo retomé y lo convertí en la máscara de uno de los luchadores más legendarios de México y del mundo: El Santo. Sé de buena fuente, porque le conoció, que era un buen humano. Decidí acabarlo tres años después. A mucha gente que lo ha visto no le gusta. A mi sí. 

¿Cómo no gustarme, si es un luchador?








 

8 ago. 2020

La era está pariendo un corazón


Silvio Rodríguez, hace canciones muy raras, por eso me gusta. Te llena la cabeza de imágenes y metáforas, con tantas lecturas que sus canciones siempre tratan un poco de todo, además de lo que él pensó. 

En "La era está pariendo un corazón" habla de no quedarse inmóvil ante las injusticias y el sufrimiento de los demás, da igual a donde haya que ir, o lo que haya qué hacer para evitarlo. Es lo que llaman en política el "Internacionalismo", yo prefiero llamarlo empatía deslocalizada.

Por eso el estribillo que dice "Debo dejar la casa y el sillón. La madre vive hasta que muere el sol, y hay que quemar el cielo si es preciso, por vivir, por cualquier hombre del mundo, por cualquier casa." Habla de eso, del activismo, del no ser indiferente, de "hacer" para cambiar las situaciones injustas.

Siempre quise pintar a la Era pariendo un corazón, así que elegí al sofá, y como en la canción hablaba de desplazarse a cualquier parte donde hiciera falta, pues le puse alas y volando. Haciendo, volando, cambiando.



Descubrí en un blog donde explican las canciones de Silvio, que: Una parte de la canción está inspirada en la carta del Che a sus hijos, cuando dice "Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo, cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo".


Aquí una versión tocada en vivo.  


8 jul. 2020

Más de mil ilustraciones publicadas en Boreal casi siete años después

Así es la portada de Boreal el día 8 de julio de 2020

En septiembre de 2013 Fernando Prado (músico e ilustrador) y yo comenzamos con www.boreal.com.es un proyecto en donde la ilustración y el texto narraran a la par la actualidad, la más significativa según nuestro criterio. Casi de inmediato se sumó al proyecto Marthazul, como colaboradora, pero también como correctora, opinadora y editora.


Poco a poco se fueron incorporando más ilustradoras y articulistas, hemos tenido más de 20 colaboradorxs invitadxs que puedes ver en este apartado de la web de Boreal y esperamos seguir sumando.


1,011 post publicados
El material que hemos generado después de casi siete años y más de mil ilustraciones después, es considerable y abarca toda clase de temas, que cuando exploro la web, a menudo me asombro de encontrar posteos sobre temas de los mas variopintos.

Algunos tristísimos como el que hizo Fernando sobre el migrante que cocinó un perro callejero porque no tenía otra cosa para comer. Otros valientes y necesarios como el que hizo Marthazul sobre su compañero de clase brutalmente asesinado, y del que la prensa local después de tantos años, no publicaba nada, siendo aún un crimen sin resolver. Pero también tenemos historias inspiradoras como la del niño Yostin que en plena inundación salvó a todos los animales que pudo, siendo una especie de arca de Noé contemporánea. Una de las más simbólicas para mi, fue narrar el día en que Ascensión Mendieta pudo enterrar a su padre Timoteo Mendieta (víctima del franquismo) después de décadas de buscarlo.


Nos dimos cuenta de que tratábamos con más frecuencia temas sobre el feminismo, el animalismo, el ecologismo, antirracismo y migración. Por lo que cada año agrupamos 14 ilustraciones y fragmentos de textos que publicamos en Boreal, para hacer "La Calendaria", que es de las publicaciones que más feliz me hacen.


También hacemos chapas significativas y "reflexionadoras", por lo general las damos junto a la compra de las Calendarias.


Y así sin ser conscientes de ello ya hemos diseñado durante cinco años consecutivos la Libreta menstrual. Por lo general ilustradas con trabajos previamente publicados en Boreal.




Hemos podido participar en exposiciones sobre temas sociales en algunas ciudades de México, en varias ciudades de USA, como la del cartel de Nueva York en recuerdo a los estudiantes asesinados en Ayotzinapa.

Otras veces encontramos en la red nuestras ilustraciones e incluso nuestros artículos traducidos al inglés, al francés o al italiano.



En el sexto aniversario hice unas imágenes contando curiosidades de Boreal. 

Cada semana desde hace casi siete años hacemos Boreal, y todo apunta que la próxima semana también. Gracias por leernos, visitarnos y apoyarnos.





4 jun. 2020

Reconstruyendo "Los caminos de la vida"

Creo que es imperativo volver una y otra vez en el tiempo, aunque habitemos el ahora con intensidad, explorar nuestro pasado siempre nos lleva a nuevos lugares. Por eso pinté la serie de Tlakati de 38 cuadros, que son 38 recuerdos que quería dejar ahí para verlos y reelerlos cuando me apeteciera volver. Nuestra experiencia y conciencia, son las herramientas que tenemos para modelar el presente y el futuro, con cuidado y respeto.

De tanto esforzarme por recordar, el año pasado que volví a México, me di cuenta de que nunca es suficiente, es como el cuento de Borges, donde el protagonista no entiende porque una "hoja" de un manzano se llama igual que la "hoja" de un roble sin son tan distintas y eso le desespera, por eso nombra todo, haciendo diferencias, inventando palabras y recordando cada nombre particular. Lo mismo me pasa, solo que yo no tengo memoria para tanto recordar.

Hace dos años pinté y escribí sobre la canción de "Los caminos de la vida" en Boreal, como parte de este ejercicio de "recordar" he reconstruido los hechos con fotos.


Mi papá, yo, Marta y Daniel, bebiendo café en una terraza de la ciudad de Puebla en el otoño de 2019, la foto la hizo mi hermano.

"Los caminos de la vida"

Era de noche, y mi padre me dijo que tenía hambre, que le apetecía llevarme a cenar unas deliciosas cemitas poblanas. Vivíamos junto al casi recién inaugurado periférico de la ciudad de Puebla, era una enorme urbanización del INFONAVIT donde había mucha gente, así que sobraban los lugares cercanos donde cenar. Fuimos a un pequeño local donde había mesas y sillas de metal, de las que te da Coca-Cola, la televisión estaba encendida pero en silencio (con algún resumen deportivo), la música a todo volumen con algo de cumbia, salsa, o vallenato, los ritmos tropicales que aman en Puebla. De donde yo venía, esos géneros no eran tan populares, prácticamente no se escuchaban.

Mientras cenábamos sonaba el coro “Los caminos de la vidaaaa… no son cómo yo creía, no son cómo yo pensaba…“, mi padre que es un gran observador, vio mi cara de “circunstancia (prejuicio)” al escuchar esa música, y me dijo: “Augusto hay que saber escuchar de todo, cumbia, vallenato, comer de todo, ver de todo, leer de todo, el misal y hasta el bote del shampoo, de lo contrario andarás por el mundo con los ojos medio abiertos, sin conocer cosas bellas, sensibles, inspiradoras, interesantes o no, pero no lo sabrás, hay que andar por el mundo con la disposición a ser sorprendido, debemos andar siempre con la boca abierta. Los buenos artistas deben de ser capaces de ir más allá de sus prejuicios. Tu trabajo tendrá sentido cuándo seas capaz de ver y contar historias en donde no hables en primera persona.”

La canción seguía sonando en aquel entrañable lugar, y las palabras que me dijo, siguen sonando aquí en mi cabeza.

Siempre que escucho esa canción pienso en ello. Muchos años más tarde Vicentico, el vocalista de “Los fabulosos Cadillacs” pensó igual que mi padre e hizo su propia versión de aquel maravilloso vallenato: “Los caminos de la vida”.


La ilustración que hice para Boreal, recrea una mesa de una cenaduría de esas maravillosas que hay en México y que extraño tanto. Una mesa llena de caminos, de historias y de encuentros.

Busqué en google maps la calle donde yo creo que se ubicaba la cenaduría, incluso no sé si sea ese local debajo del letrero que dice "vídeo".

Aprovechamos nuestra estancia en Puebla para grabar a Anastasio José Mora (que es mi padre) hablando sobre la vida.




Esta es la versión de Los caminos de la vida de Vicentico. ¡Es preciosa!

11 may. 2020

Camino a casa

Camino a casa, pintura acrílica sobre jerga, 30 x 30cm. Guadalajara 2016



En el fin de año de 2007, pasé un par de semanas en casa de mi abuela materna en Guadalajara. Yo ya vivía en Tepic y hacía unos días acababa de acompañar a Marthazul al aeropuerto del DF para que volviera a Galicia. Un abogado me había hecho un encargo, era un tríptico, a partir de un primer cuadro que me había comprado con anterioridad, me pidió que le hicera la continuaciónFue un diciembre muy frío, y pinté el encargo en la cochera al semi-descubierto, con guantes y chaqueta durante diez días seguidos.

Nueve años después en el 2016 fuimos a México de "vacaciones" y a hacer algunos "trabajillos", coincidió que teníamos unos días "tranquis" para pintar y así lo hicimos. Marthazul y yo pintamos cada una un cuadro, los lienzos eran reciclados y la tela que elegimos era muy peculiar, la compramos en el centro de la ciudad, era la típica tela que llaman jerga, una tela que se usa para fregar los suelos o para hacer trapos para la limpieza.

Era de franjas de colores, así que jugué con las formas y los tonos. Hice una casa, una ballena, un sofá, un árbol, estrellas, humo y el mar. La titulé "Camino a casa" porque la casa de mi abuela materna, es un poco también mi casa, ahí viví de niño y en esa misma cochera donde pintamos, jugué tantas y tatas veces.






Marthazul y yo, aprovechamos unos bastidores que habíamos dejado en el 2009, para hacer un par de cuadros nuevos. El de ella se lo compraron casi al momento de firmarlo, el mío lo dejé ahí para participar en la Bienal de Atanasio Monroy, ahora está en la cocina de la casa de mi mamá.


Mi abuela materna Coco Mamá, leyendo un libro con nosotras, mientras pintábamos en la cochera de su casa, en la primavera de 2016.



28 abr. 2020

La vuelta de los días, exposición y venta online


“La vuelta de los días”, de nuestros días desde el balcón, revolcados y dados vueltas por el confinamiento, es una exposición venta online de las pinturas que tengo disponibles. En el enlace puedes ver las medidas y precios de las obras (+gastos de envío). Si quieres alguna me avisas para acordar el envío o la entrega. ¡Gracias! ----------> Visita "La vuelta de los días".

En el balcón, abril del 2020. Foto de Marthazul.

"Todos nos comportamos como siempre pero encerrados como nunca lo estuvimos. Nuestras casas y pisos se han vuelto transparentes. El hoy es nuestra expectativa y esperanza. Nuestros días transparentes no dan para planes, porque los que teníamos se han diluido entre confinamientos, curvas a aplanar y lavado de manos compulsivos."

22 abr. 2020

Maruja Mallo sin sombrero y una salsa típica mexicana



"Pico de Galiña", pintura acrílica sobre papel, año 2020.

La obra de Maruja Mallo la conocí viviendo en Galicia, con lo años iba viendo un cuadro por aquí otro por allá, leí su biografía, vi algunos documentales y entrevistas que le hicieron y entonces me pregunté ¿Por qué Maruja no es considerada como una de las pintoras más importantes en la historia de la pintura contemporánea en España? 

Tan no lo es, que cuando fuimos al Museo Reina Sofía, donde tienen 22 obras en su acervo, solo había expuestas dos, tienen muchos más expuestos de Dalí, de Picasso o de Miró que de ella. Incluso para encontrar las únicas dos obras de Maruja Mallo tuvimos que preguntar a las cuidadoras y no estaban seguras de a qué sala mandarnos.

Su obra me parece brutal, su técnica es perfecta, mucho mejor que la de Dalí, Picasso o Miró. Su discurso pictórico es riquísimo, los temas que exploró eran tan variados pero siempre llegaban al mismo sitio: al detalle, a lo íntimo, a lo minúsculo, siguiendo un orden cósmico geométrico y, por supuesto, con retranca galega incluida.

Le pinté "Pico de Galiña". El pico de gallo es una salsa mexicana con pocos ingredientes, pero que al comerla es toda una fiesta en la boca, es compleja y sutil como si fuera un cuadro de Maruja. Pero además es el resultado de la migración, como ella, pues la cebolla y el limón son asiáticos, y el resto de ingredientes mexicanos. La salsa es colorida y tiene un toque valiente que le da el chile jalapeño, así como Maruja, valiente, descarada y transgresora. La estructura de mi ilustración replica el orden geométrico que Maruja utilizó en algunas de sus obras.


Cartel de la exposición "Maruja sin sombrero".

Me apetecía mucho hacer una exposición colectiva donde participaran otras colegas artistas, que también sintieran respeto por la obra de Maruja Mallo. 

Cuando descubrí la maravillosa y transgresora anécdota en la que ella misma, junto a Margarita Manso, Salvador Dalí y Federico García Lorca, se quitaron el sombrero en la Puerta del Sol en Madrid, y les apedrearon por eso, encontré el motivo perfecto para titularla y para usar de eje creativo: "Maruja sin sombrero".

Todas las obras de la exposición de "Maruja sin sombrero" las puedes ver en este enlace.

Participaron: Ana Ferrer, Cavalinho Do Demo Paula Pereira, Neru Herreros, María José Rodríguez, Castrolara, Sergio Covelo Moreira, Laura Alvarez, Iria Cortizo, Saila Chao Lopez y Yellice RC.


En Pontevedra Viva, nos hicieron una nota sobre la exposición, puedes leerla en este enlace.


En el Diario de Arousa, nos hicieron una pequeña mención.


Este es el trailer de "Maruja sin sombrero":






21 mar. 2020

El mismo cuadro 22 años después


1997

En 1997 estudiaba en la Preparatoria 5 de la Universidad de Guadalajara, tenía muchxs conocidxs con inquietudes artísticas, músicxs, poetas, cantantes, un poco de todo. Unos colegas consiguieron dinero para grabar su disco, mejor dicho: demo, el grupo se llamaba "Sahumerio", fue fascinante ver cómo se grababa un disco, desde entonces siempre me ha perseguido el estribillo de una de sus canciones: "Qué tanto te espere, que no vas a responder. Cuando te alcancé, que la vida recordé, cuánto recordé las cadenas del perdón. Cómo caminé y no veo lo que avancé..."

En las vacaciones de ese año hice un viaje a Puebla para visitar a mi padre. Con su intuición se dio cuenta de que yo era pintor (cosa que ni yo lo sabía), vio mis trabajo hechos con materiales precarios. Como regalo, me llevó a la tienda de la UDLA, la universidad donde estudió, ahí me compró un caballete de madera, mis primeros óleos, pinceles, paletas, carbones, líquidos y algunos lienzos.

Me pidió que le pintara una habitación vieja, una bombilla, una silla azul y un banco. En las esquinas algo de hierba. Lo titulé "Soledad". A mi padre siempre le ha gustado, aún lo conserva esta colgado en casa de mi abuela Meche en Puebla. Y mi amigo Luis Ku lo usó de portada para su primer casete.



2007

En 2007 no sabía con certeza dónde viviría, si en San Sebastián del Oeste, en Tepic, en Puebla, yo solo quería salir de Guadalajara... Tenía todas mis pertenencias en cajas y unos amigos dispuestos a llevarme a dónde hiciera falta. En ese verano preparaba la que sería mi segunda exposición individual en una galería. Se llamaría "En estos años qué pudo sucederte", en la Galería Ruiz Rojo de Guadalajara.

Al final me quedé a vivir en Tepic en casa de Yamil, ahí terminé las últimas piezas de la exposición, una de ellas fue la nueva versión del cuadro "Soledad". Cuando lo terminé, pensé que sería buena idea, repetir cada diez años el mismo cuadro.

Nadie me compró el cuadro, creo que la cabeza en el suelo espanta a lxs clientxs, ahora está colgada en el salón del estudio aquí en Galicia.



2019

No pude versionar el cuadro "Soledad" 10 años después, tal como era mi intención, al final fueron 12 años más tarde, y nunca me imaginé lo que habría vivido hasta entonces, ni lo que me esperaría unos meses después, incluyendo una pandemia mundial. Pinté un cuadro dentro de un cuadro. Pinté "Soledad" dentro de el "café de Naku" de la serie Tlakati (vida en náhuatl)

Después de tantos años del primero al de ahora, la única certeza que he encontrado es el título del cuadro: "Soledad", que es muy parecida a la libertad.

Sucedió algo curioso, aquel disco que grabaron mis colegas hace más de 22 años y que yo había perdido entre las mudanzas. Lo he recuperado en su versión digital, gracias a la amabilidad de Santiago, el guitarrista de la banda, con el que aún tengo contacto. Mientras pintaba en 1997, tarareaba: "Qué tanto te espere, que no vas a responder. Cuando te alcancé que la vida recordé, cuánto recordé las cadenas del perdón, cómo caminé y no veo lo que avancé."

Como ahora.

4 mar. 2020

10 años de Postales desde el Limbo

Hace más de diez años, cuando "todos" teníamos blogs, me llegó un email en el que me invitaban a participar en una venta-exposición de postales con un fin benéfico, además me pedían que invitara a más artistas. Así lo hice. 

La dinámica era muy curiosa, ellos te mandaban los soportes donde había que trabajar, cuando estuvieran listas las piezas se las mandabas por correo. Pero con un detalle importantísimo, no había que firmarlas en el frente, sino a la vuelta, junto con datos como el título y la técnica, de tal forma que serían obras anónimas.

La exposición sería solo de obras, no de autores, el primer día de exposición costaría 40€ cada pieza, el segundo 30€ y el tercero 20€, si a la gente le gustaba algo, lo compraba y después conocería el o la autora.



El faro de Daniel




La Casa de la Bouza



La erupción del Popo

30 ene. 2020

Fuerza picante

La fuerza picante, acrílico sobre tela.


Al averiguar el significado de la carta del tarot de la "Fuerza", inmediatamente me remitió al feminismo, y decidí representarla con una mujer racializada. Se supone que la mujer debía abrirle la boca a un león, en su lugar puse un león florido, para que no hubiera un dominio de una especie sobre otra especie. 


Detrás de la mujer fuerte, coloqué un pequeño huerto con plantas de chile, floridas y con fruto, es decir, lleno de maravillosos chiles jalapeños en su punto.

En el suelo cuatro sandías que nuevamente recuerdan que la verdadera fuerza es la de la naturaleza, y a lo lejos se puede ver el planeta Marte, relacionado con la fuerza.



Sobre la cabeza de la mujer coloqué la típica luz que se usa en las representaciones de los santos y las santas, que simboliza la iluminación del espíritu santo, es decir, la inteligencia y la creatividad.



La Fuerza es la inteligencia, la creatividad, el feminismo, el animalismo, la empatía, la sabiduría, y lo salvaje.


6 ene. 2020

La rueda de la fortuna

La rueda de la fortuna, acrílico sobre tela.


La rueda de la fortuna es en mi opinión, una carta del tarot visualmente muy poderosa y llena de significados, al ser la número 10 (1+2+3+4)  representa la totalidad del cosmos, 1 es dios, 2 es la materia, 3 es el mundo físico y 4 es la reproducción.

El mono con las manos atadas es la torpeza y el conejo hábil para subir es la astucia, la manivela es un tercer ente que maneja tu destino y el de arriba es quién sabe a dónde va y no necesariamente es el diablo.


Cuando pinté la carta número 10 acababa de conocer a Cartulino, un conejo que entonces era un gazapo, nos acompañamos y hacemos felices desde entonces, es de color gris, no blanco. En él descubrí muchas cualidades como la tenacidad, la perseverancia, la curiosidad, la gracia y la bondadosa animalidad. El mono somos nosotrxs, llenos de soberbia y ganas de imponer nuestras ideas y criterio en los demás y por lo tanto influir en la fortuna ajena. 


El diablo es nuestro queridísimo chamuco de la "Lotería mexicana", que es florido, pícaro, resolutivo, pero no es malvado, es el pretexto que los miserables usan para sus tropelías, por eso en un lado hecha humo y por el otro hojas frescas que alimentan al conejo. La rueda gira sobre la tierra, no sobre el aire como en la original, porque nuestra fortuna no puede estar separada de la tierra a la que le debemos todo. Y no hay un "ente" que la gire en todo momento, gira por las fuerzas físicas a las que obedecemos todos y todas.




19 dic. 2019

DESPRAZADOS en el CULTURGAL

Ser mexicano y vivir en Galicia me hizo inmigrante, es curioso porque es una condición de la que no había cobrado conciencia. Recuerdo perfectamente la primera vez que supe que era un inmigrante, estaba en la ventanilla del banco BBVA y el de la caja me dijo "asina isto", le dije que no entendía lo que me pedía y me lo repitió "asina isto". Supuse que me pedía que firmara el documento, finalmente "asina" suena a inglés "signature". Firmé el documento.

Sin saberlo, era un artista racializado e inmigrante. Esa fue una de las razones por las que decidí hacer la web de "Un lugar para descansar" donde subimos entrevistas a artistas de otros países que viven o vivieron en Galicia, aportando a la cultura local.

CULTURGAL me parece un esfuerzo necesario, importante e imprescindible para reunir en un solo lugar a los y las creadoras de cultura en Galicia y/o en galego. Y aunque ya había participado indirectamente varias veces, me apetecía hacerlo con un stand e impartiendo algún taller. La idea fue hacerlo junto a los y las artistas inmigrantes que viven y trabajan en Galicia que conozco, así que diseñamos "Desprazados".

En el servicio galego de saúde se les conoce como “Desprazados” a los residentes de otras comunidades autónomas, pero que por circunstancias vitales residen o están de paso en Galicia. Así les llaman administrativamente en los ambulatorios, y tienen unas plazas disponibles para atenderles, pero limitadas. De ahí tomamos la denominación para aplicarla a los artistas “de fuera” que viven y trabajan aquí desde hace décadas. Pero también incluir a los y las artistas que son galegos y han sido acogidos en otras tierras. Mi intención era que hubiera paridad, es decir, mismo número de mujeres que de hombres, no lo conseguí pero lo intenté.


Así fue el cartel que hicimos.

Así era el ingreso de la Zona de arte contemporáneo (foto de Paula Cabaleiro)



Participamos en Culturgal Feira Industrias Culturais en el stand AC9 de la zona de Arte Contemporáneo, expusimos y pusimos a la venta fotografías, pinturas, ilustraciones, grabados, serigrafías, objetos ilustrados y láminas de Yellice RC, Pintor: Roberto Martínez Estanga., Marthazul, José Luiz Oubiña, DELIO y yo (Augusto Metztli). Las ventas no fueron buenas, teníamos unas expectativas que no se cumplieron, ni en afluencia de gente, ni en ventas. En términos económicos quedamos tablas, pero quedé satisfecho porque conocí gente, pudimos explicar que hay muchos inmigrantes haciendo cultura en Galicia, y fue una experiencia agradable, porque los que organizan son muy profesionales y bien hechos, el trato de todos y todas fue exquisito.

Yellice, artista venezolana, explicando de qué iba el proyecto.

Algunos de los productos culturales que llevamos.

Así se veía el stand de DESPRAZADOS (foto cortesía de Yellice Rodríguez Ces).


Para mí era importante que la prensa lo supiera y lo difundiera, y así fue, a pesar de que ese fin de semana, el CULTURGAL genera mucha información cultural, en la Voz de Galicia nos hicieron un espacio para difundir el proyecto. Así que gracias.

Aquí el programa donde publicaron el taller que haríamos de "Ilustrando la actualidad" como en Boreal.