4 feb. 2015

El árbol de los 43 frutos

Uno de los oficios del mundo que más me gustan es el de profe, ser maestro, enseñar y compartir conocimientos y habilidades.

Para hacerlo bien, hay un paso previo, compuesto de un montón de sensaciones, que es fundamental vivir en primera persona: Ignorar, no saber, no entender, dudar, cuestionar, soñar, imaginar, creer, plantear e intuir. A partir de ahí, comienza el oficio de aprender en grupo, ser profe.

Por eso me da tristeza conocer profes que ejercen su oficio solo por la paga, sin vocación, ni pasión, porque aquí en España, está bien remunerado. Pero eso es nimio en comparación con aquellos que quisieron ser profes y murieron en el intento, como los normalistas asesinados por el Estado Mexicano.

Así que me imaginé un árbol-nube con 43 esporas pululando por el espacio. 43 frutos que la tragedia ha hecho inmortales.

Estrellas, colas de changos, tortuga, constelaciones, pequeñas plantas de tomate...

Silla, ojos cerrados, sangre, hierbas, sandía, sangre, estrella-corazón...

estrellas de mar, hojas blancas, más constelaciones, mariposas amarillas, columpio...

Frutos que nos seguirán alimentando y que incluso sin vida, seguirán enseñando y compartiendo.



2 comentarios:

Xymena Flores dijo...

Esa noticia atravesó el charco, ser maestro es algo gratificante, pero a estos 43 les mataron la ilusión. Tu pintura de vista es muy bonita, pero al saber el simbolismo, duele.
Saludos desde México

Augusto Metztli dijo...

Gracias por tu comentario Xymena :-)

Saludos desde Galicia.