16 dic. 2010

Las Manos (ilustraciones hechas de los versos del poema de Miguel Hernández)

Hice estos 13 dibujos ilustrando las 13 estrofas que componen el poema: Las Manos de Miguel Hernández.

A Miguel Hernández lo descubrí hace poco, era para mi, de esos escritores que te suenan, que puede ser que hayas leído alguna obra de él, pero no lo recuerdas con precisión. Este año es especial, porque se cumplen 100 años de su nacimiento y por toda la geografía española y supongo que también en otros países se le recuerda con cariño. Y se le rindieron los honores que se le quedaron a deber.

Su vida fue breve e intensa, con toques de tragedia y de brutal esperanza. Un artista conmovedor.

Forma parte de una generación simbólica para el pueblo español, se entregó a la literatura con la misma devoción que a su patria y a sus convicciones, su obra fue estandarte de la lucha del pueblo. Al finalizar la guerra civil, lo encarcelan y lo condenan a pena de muerte pero se la conmutan por una pena de treinta años que no logra cumplir, ya que muere de tuberculosis.

Les comparto el poema y mis ilustraciones.


Las manos (Miguel Hernández)


(1)Dos especies de manos se enfrentan en la vida,
brotan del corazón, irrumpen por los brazos,
saltan, y desembocan sobre la luz herida
a golpes, a zarpazos.

(2)La mano es la herramienta del alma, su mensaje,
y el cuerpo tiene en ella su rama combatiente.
Alzad, moved las manos en un gran oleaje,
hombres de mi simiente.

(3)Ante la aurora veo surgir las manos puras
de los trabajadores terrestres y marinos,
como una primavera de alegres dentaduras,
de dedos matutinos.

(4)Endurecidamente pobladas de sudores,
retumbantes las venas desde las uñas rotas,
constelan los espacios de andamios y clamores,
relámpagos y gotas.
(5)Conducen herrerías, azadas y telares,
muerden metales, montes, raptan hachas, encinas,
y construyen, si quieren, hasta en los mismos mares
fábricas, pueblos, minas

(6)Estas sonoras manos oscuras y lucientes
las reviste una piel de invencible corteza,
y son inagotables y generosas fuentes
de vida y de riqueza.

(7)Como si con los astros el polvo peleara,
como si los planetas lucharan con gusanos,
la especie de las manos trabajadora y clara
lucha con otras manos
(8)Feroces y reunidas en un bando sangriento
avanzan al hundirse los cielos vespertinos
unas manos de hueso lívido y avariento,
paisaje de asesinos.

(9)No han sonado: no cantan. Sus dedos vagan roncos,
mudamente aletean, se ciernen, se propagan.
Ni tejieron la pana, ni mecieron los troncos,
y blandas de ocio vagan.

(10)Empuñan crucifijos y acaparan tesoros
que a nadie corresponden sino a quien los labora,
y sus mudos crepúsculos absorben los sonoros
caudales de la aurora.


(11)Orgullo de puñales, arma de bombardeos
con un cáliz, un crimen y un muerto en cada uña:
ejecutoras pálidas de los negros deseos
que la avaricia empuña.

(12)¿Quién lavará estas manos fangosas que se extienden
al agua y la deshonran, enrojecen y estragan?
Nadie lavará manos que en el puñal se encienden
y en el amor se apagan.

(13)Las laboriosas manos de los trabajadores
caerán sobre vosotras con dientes y cuchillas.
Y las verán cortadas tantos explotadores
en sus mismas rodillas.



Frente y vuelta de uno de lo versos ilustrados:




En la parte frontal está escrito el poema e indicado a que estrofa pertence la ilustración

En la parte posterior, viene su biografía resumida y la ficha técnica de mi trabajo

*Los trece trabajos están hechos con lápiz acuarelable y tinta china sobre papel guarro, miden 24 x 20cm.

2 comentarios:

Prudencio Salces dijo...

Magnífico, emocionante. La belleza luminosa del son, de la plabra de Miguel expresada limpiamente por la línea y el sentido y la pulcritud de la imagen. Mi felicitación por tu aporte original al descubrimiento íntimo de nuestro poeta.

Augusto Metztli dijo...

Prudencio: Muchas gracias por tu comentario, que bien que te guste, lo hice con mucho respeto y admiración a Miguel Hernández