13 ago. 2007

El àrbol y el vagabundo


Una tarde, de las últimas en Guadalajara; se nos apareció a Azul y a mi caminando por la calle de Juárez, el mismo vagabundo que persigue estrellas, solo que no perseguía nada; ahora conversaba con el árbol, frente a él, bueno tampoco es cierto pero deseo creer que era así.

Conozco a una mujer que los besa, conozco a una hermosa niña que al dibujarlos los iguala en su perfección y a mi me cura el alma verlos.

Lo que pinté es un “gracias” al árbol y un gracias al vagabundo por recordarme todo lo que significan para mi.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Aquí te dejo un beso de árbol...