12 may. 2007

A punto de develar la felicidad a una niña

Doy por entendido que siempre está ahi (la felicidad), solo es cuestión de descubrirla, pero no es cosa fácil, es mucho más sencillo intentar dársela a tu hija o a tu madre o a tu esposa. Creo que por eso no funciona o no me convence.

La he buscado mal porque en inicio es en primera persona, y después se podrá develar a quién sea. Ese monstruo rojo soy yo, él si la conoce, el vive eternamente feliz, devoto de la vida y en ocasiones se me mete, pero cuando no, disfruto su ausencia.


Como sea la intentaremos encontrar y haremos fiesta.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pienso lo mismo acerca de la felicidad... creo que yo en particular me resisto a verla, me es más conocido y más tolerable el sufrimiento. Trataré de buscar, en todo caso, si yo también tengo un monstruo rojo. CINCO