5 ene 2026

Cortas la papaya por la mañana

Dibujo de mi diario de viaje, dedicado a Luis

En diciembre del 2024 pude ir a la FIL de Guadalajara de nuevo, llevaba 18 años sin hacerlo. Me quedé en casa de mi abuelo y abuela materna, ellos ya murieron, ahí ahora vivían un tío y una tía. La casa está a 15 minutos caminando de la FIL. Me levantaba muy temprano por las mañanas, la diferencia horaria es lo que tiene. Cuando salía de la habitación para desayunar, en la cocina estaba mi tío Luis terminando de cortar la papaya y de preparar el café en la cafetera, pero no desayunaba, se subía a su recámara y bajaba más tarde. Al día siguiente, exactamente igual. Todas las mañanas Luis hacía lo mismo, era un hombre de rutinas, pausado, con atención, con delicadeza, llenaba uno a uno los platos con papaya y la cafetera, la dejaba en su punto para beber un delicioso café. Por eso hice un dibujo dedicado a él, en mi diario del viaje el 4 de diciembre de 2024.
 



Poco antes de la presentación del libro "Cuatro páginas" a mi tío Luis se le antojó un helado, que vio comiendo a una chica que andaba por ahí cerca del stand. Le preguntamos que dónde lo compró y allá fuimos por uno. Él lo disfrutó mucho.

Ahí estaba Luis muy atento en la presentación de nuestro nuevo libro colectivo "Cuatro páginas", en el stand de la Xunta de Galicia en la FIL Guadalajara 2024. Yo hice la foto un poco antes de comenzar.

En el 2022, después de la pandemia, fui a ver a mi familia, aún vivía mi abuela, hice este vídeo de él ayudándola a caminar con la andadera.

Mi tío Luis Zamudio Grave murió el 22 de diciembre del 2025 por la mañana, tengo lindos recuerdos con él, siempre que pudo me cuidó y se preocupó por mi.

Gracias por todo.

24 dic 2025

Instalación "Abuela salvaste mi Rambo" en FIL Guadalajara

"Abuela salvaste mi Rambo", pegatinas (calcomanías) tamaño A6 pegadas a lo largo de una semana en el muro de ilustradorxs en FILustra, en la FIL Guadalajara en México, diciembre de 2024.











 

21 ago 2025

Pinté este tríptico en 1998

 

Tríptico de ángel y Cecilia, óleo sobre tela 100 x 200cm aprox, Ciudad de México, verano de 1998

De 1997 a 1998 viví en Puebla con mi padre, porque mi mamá y Yamil (su pareja de entonces) se habían mudado de Tepic a Ciudad de México, para que él estudiara una maestría. Cuando terminé el bachillerato por mi cuenta en el sistema abierto de la SEP, había qué decidir dónde irme a estudiar arquitectura, me decanté por intentarlo en la U de G. 
 
Mientras organizábamos todo para volver e irnos de la casa de Satélite (en CDMX) donde vivían ellxs: Pasé ahí, ese verano de 1998, con la televisión transmitiendo todo el tiempo el Mundial de Fútbol de Francia, entonces fue que me hicieron uno de mis primeros encargos "oficiales" de pintura de gran formato.
 
Cecilia, hermana de mi madre, quería su retrato con un ángel, lo resolví en un tríptico. La casa de Satélite donde estaba es muy grande (como las hacían a finales de la década del 70), me llevé mi caballete a la terraza de abajo, frente al jardín, en una especie de salón de fiestas abierto, y me puse a pintar, debí trabajar un par de semanas o más, pintaba casi todo el día, mientras la luz me lo permitiera. Fue una experiencia maravillosa, ya no tenía pendientes, el bachillerato lo había sacado con buenas calificaciones, para el examen de la universidad estaba bien preparado, había estudiado varios meses antes. Solo tocaba pintar y disfrutar.
 
Lo pinté con óleo, hace mucho tiempo que lo dejé, ahora uso acrílico, acuarela, tintas o lápices de color. Me gustó cómo quedó, solo tenía miedo de que no cumpliera con las expectativas de la clienta. Tenía 17 años cuando lo hice, se nota la influencia del pintor poblano Ramos Ruiz, que durante mucho tiempo fue mi referencia.
 
Hicimos una cena para entregar el cuadro, fue emocionante, lo dejamos frente al comedor tapado con una manta y lo descubrimos. Le gustó mucho, aún le gusta, lo colgó ahí en su nuevo departamento, 27 años después sigue con los tonos intensos, no lo he visto en vivo, solo en fotos, pero parece que ha aguantado bien.
 
Y aquí seguimos, siempre dispuesto a hacer un encargo, pero sin prisa.
 

 

12 jul 2025

La silla de la abuela en medio del camino

 

La silla de la abuela en medio del camino, 20 x 20cm, acrílico sobre tela. 2025

Mi abuelo y abuela maternas compraron un comedor cuando nació una de sus hijas, no recuerdo cuál, pero seguro eso pasó hace más de cincuenta años. Yo no he conocido otra mesa y otras sillas en casa, son las de siempre. Las han retapizado varias veces y ahí siguen. Cuando estoy sentado en esas sillas y apoyado en esa mesa, me siento seguro y los recuerdo a ellxs con cariño.

Ir en diciembre del 2024, por mi cumpleaños y a la FIL de Guadalajara me hizo mucha ilusión, porque mientras viví ahí, mi cumpleaños me lo celebraba en esa feria comprando y viendo libros. En este último viaje, me levantaba temprano, desayunaba e iba a la feria, todos los días había cosas por hacer, me apunté a talleres, participé en una charla, presenté el nuevo libro de Tazalunarbooks, y asistí como público a otras tantas. Y claro, compré muchos libros. 

Al ir caminando me sorprendió el intenso calor que hacía, el sol abrasador tan temprano, no lo recordaba así, la hierba de los jardines estaba amarilla u ocre, seca por la falta de agua. Hacía muchos inviernos que no había estado ahí.

Al volver a Galicia, me apeteció pintar "La silla de la abuela en medio del camino", la hierba seca fugada del camellón de la avenida Arboledas y los tonos vibrantes del cielo de allá.

 





 

21 abr 2025

Entre la milpa y la rabia digna, encuentras el machete

Pintando las portadas de Tequio y Zomalli
 
Puedo recordar a la poesía en lo más lejano de mi memoria, junto a los boleros, el piano de casa y el desayuno. Mi abuelo materno recitando "El brindis del bohemio" entre sorbos al jugo de naranja y mordiscos a la concha mojada en el café. O mi madre recordando los versos de "Reír llorando (Garrick)" y yo impresionado con esa triste historia de payasos. Mi abuela materna con su eterna nostalgia de Escuinapa (donde nació) rememorando el poema que le escribió.

Más tarde siendo adolescente, casi puedo volver a estar, en aquellas reuniones que mi padre y sus colegas hacían en casa de Judith, para escribir poesías, dibujar y editar revistas y fanzines, me resultaba irreverente, rebelde, antisistema. Tallerear poemas con ellos, ver las palabras que sobran, buscar las palabras precisas, los puntos, las comas, los saltos de línea. Todo decía, todo hablaba, la poesía me resultaba (resulta) muy poderosa.

Por eso quería hacer unos poemarios colectivos ilustrados, para seguir viviendo en la poesía. Pero como dice Silvio, con "compañerxs poetas". La poesía como la he vivido ha sido en colectivo, en horizontal, y siempre la he percibido como subversiva.

Fue así que se fueron perfilando los nuevos libros de Tazalunarbooks: Tequio y Zomalli.

Los dos libros en un solo tomo con sus marcapáginas respectivos
 
Los nombres de Tequio y Zomalli son palabras en náhuatl, que las encontré poco a poco, lo que sucede cuando no buscas. Tequio la leí en un libro de Laura Esquivel, y Zomalli tiempo después intentando buscar la contraparte de la primera. En esta nota del Diario de Arousa, explico algunas cosas más. Y en el blog de Marthazul puedes ver lo bien que lo cuenta ella.
 
Además de pintar las portadas que representan una milpa (sistema agrario milenario) que me parece van muy acorde con el "tequio" y con "zomallí", hice los marcapáginas: un maíz y un machete, también en sintonía con el significado de cada una de las palabras elegidas para los títulos.

Pintando el machete del marcapáginas de Zomalli
 

 
El machete lo hice dedicado a mi estimado y querido Yamil Pérez, que murió en diciembre de 2023. Él llevaba siempre uno en su coche, lo usaba para cortar frutas de los árboles al lado de las carreteras, pues viajaba mucho recorriendo la geografía nayarita, revisando y restaurando los monumentos históricos.
 
 
También diseñé unas postales, con imágenes e historias de Abya Yala que he ido conociendo poco a poco y que son significativas para mí.
 
Son dos poemarios ilustrados en un mismo tomo. Por un lado es uno y, al darle la vuelta y girarlo, es otro. Si los quieres, más los marcapáginas, postales y láminas, puedes hacerte mecenas en el siguiente enlace de Verkami. ¡Gracias!
 

1 mar 2025

Bebeleches para el Limbo

Los juegos en los que se requería dibujar con gis sobre el piso, siempre me gustaron y los disfruté mucho en distintos momentos de mi vida, incluso no necesariamente solo siendo niño. Por eso son temas recurrentes y los dibujo y pinto una y otra vez. En la edición pasada de Postales desde el Limbo, participé con estas tres ilustraciones, dándole vueltas al "bebeleche", peletre o rayuela.

 

Bebeleche (Rayuela) submarina, acrílico sobre papel.

 

Bebeleche (Rayuela) cosmica, acrílico sobre papel.

 

Bebeleche (Rayuela) bosque, acrílico sobre papel.

6 oct 2024

Hits de los 80s

 

Hits de los 80´s, acrílico sobre tela, 2017.
 
Hits de los 80´s lo pinté hace 7 años, y como este, tengo mucha obra que no he publicado aquí en mi blog, ni en mis otras webs, incluso ni siquiera en mis redes sociales, y cuando la busco por lo que sea, pues sencillamente no la encuentro en ningún lado. Y menos aún cuando son obras que alguien compró.
 
En su momento me apeteció pintarlo, porque quería recrear la mítica escena del piano sobre el suelo de la juguetería, de la película "Big", donde Tom Hanks interpreta a un niño que desea ser adulto, y una maquina mágica de feria, se lo concede.
 
Sustituí a los personajes por un casete y una maquina de videojuegos (Pac-Man), con piernas, con colores fluorescentes, como los que se usaban entonce.
 
Siempre me gustó e hizo gracia y me alegró que quién lo compró percibiera lo mismo, la nostalgia de esa década, que en mi caso viví siendo niño.







24 abr 2024

Bebeleche de jacaranda

Bebeleche de jacaranda, acrílico sobre tela, primavera de 2022

Hace un par de años al volver de México terminé un pequeño diario de viaje, lo titulé "Del cielo al lodo", era la segunda vez que intentaba algo así, el primero lo hice hace 16 años con dibujos a lápiz de mis primeros meses aquí en Galicia.

Para mí era muy especial ese viaje porque habíamos vivido una pandemia, mi abuela paterna acababa de morir y viajar me parecía un sueño, algo irreal después de todo lo que había pasado.

Con lo que escribí y dibujé en mi diario de viaje, hice una pintura de pequeño formato.

El bebeleche (la rayuela) me recuerda a los juegos que dibujábamos sobre el suelo de los condominios de la Narvarte en Ciudad de México; desde la parte más alta del hotel Fontán (también muy especial para mí) y donde intento pasar aunque sea una noches siempre que voy, casi se pueden ver. El paso de cebra es el que va de la Librería Gandhi de Bellas Artes a la Torre Latinoamericana, el azulejo es de la Casa de los Azulejos, desde hace años un Sanborns, donde se desayuna muy rico.

Por la ventana se cuela un nopal, es el del jardín del Carmen en Puebla, es enorme y precioso. Y fue el que vi al salir de la misa de cumple mes, de haber muerto mi abuela paterna.

En simetría a la ventana pero a la inversa hay un intento de cambiar el color del muro pintándolo de azul, porque la pintura original ya está desgastada del paso de los años.

Coronando los tres planos, una flor de jacaranda, porque año tras año y kilómetro tras kilómetro se va convirtiendo en una de las flores más significativas y especiales para mí.

Los tres planos son dos muros y un techo, un hogar que protege, acoge y cuida. El color de la pared es de los favoritos de mi madre.

Y el bebeleche es quién une y abraza a todos los elementos haciendo una cruz católica. Como las que se ponen en los cabeceros y que mi abuela materna siempre recomendaba colgar.  

      
     Azulejo del Sanborns de la Casa de los Azulejos


     

Capa de pintura de color azul sobre la pared del hogar

El nopal de la Plaza del Carmen en Puebla, colándose por la ventana.

Flor de jacaranda de la Alameda de Ciudad de México.

Cruce de peatones entre Bellas Artes y la Torre Latinoamericana

2 abr 2024

Las palabras no se recogen

 Las palabras no se recogen. Acrílico sobre tela, 20 x 20cm. Primavera del 2024  

Mi abuela materna me cuidó desde que era niño y me compartió muchos de sus saberes, costumbres y hábitos. Siempre llevo en mi mente las frases que me decía, he intento repetirlas y hacer a diario.

Hoy 2 de abril sería su cumpleaños, murió el año pasado (2023). Las últimas veces que la vi me decía que no le temía a la muerte, que estaba preparada y que ya se quería ir "con dios nuestro señor" y encontrarse con mi abuelo. A ella le esperaba el paraíso, su paraíso. Sus últimos años de vida creo que fueron tiempo extra para ella, ya estaba muy cansada. Pero aún así disfrutaba de los caramelos, el pastel de chocolate, las novelas de la tele, las lecturas de sus novenarios e historias de santos, santas y la compañía de familia y amistades.

Cuando te veía te sonreía, te bendecía, cuando te ibas, te bendecía y te sonreía de nuevo.

Al decirle "te quiero mucho" ella respondía: Yo más.









 

9 feb 2024

Rutas

Desde que comenzó el evento "Postales desde el Limbo" en 2008, he participado en todas sus ediciones. En esta ocasión hice tres mapas o rutas que son significativas para mí, con pintura acrílica y lápices de colores.

 
El camino del peyote, acrílico y lápices de colores sobre papel A6, 2023  
 

Edificio naranja, acrílico y lápices de colores sobre papel A6, 2023   
 

Crecio un carballo, acrílico y lápices de colores sobre papel A6, 2023  
   

En esta última edición sucedió algo que no me había pasado en ninguna de las anteriores, antes de acabar el año, recibí un mensaje a mi instagram de la persona que compró las tres ilustraciones, las tenía en su casa enmarcadas. Me hizo mucha ilusión recibirlo.