15 jun. 2021

Kimichi y las macetas

Kimichi y las macetas, acrílico sobre tela, 19 x 24cm, verano del 2020.

En septiembre de 2019 estuvimos en México de visita familiar, entonces mi abuela paterna, me pidió que le pintara a Kimichi, la perrita que vive con ellas (con mi tía y mi abuela) en su departamento de la ciudad de Puebla.
 
Kimichi es un nombre en náhuatl que significa "Ratón", ella es muy tierna, sabe cuidar y querer a sus humanas. Me hizo ilusión pintarla.
 
Pensé que una buena compañía para Kimichi, podían ser las eternas plantas que tiene mi abuela en su balcón y que puedes ver desde el patio de la vecindad cuando llegas. A veces llegaba de casa de mi papá, otras de la estación autobuses y las últimas veces desde Galicia.
 
Cuando hablo por teléfono con mi abuela Meche, me suele contar sobre sus plantas, sobre Kimichi y sobre un pajarito con el pecho rojo que la visita y que le canta, al que también cuida con agua fresca y alpiste.
 
Por eso pinté a toda la familia no humana que habita ese sitio que quiero tanto.

 

 






 

13 may. 2021

Ilustraciones con pintura negra y brocha para Florilexio

A elegancia de quen nada precisa, acrílico sobre papel.
Hacer Florilexio fue catártico, no lo habríamos podido hacer si la línea del tiempo vivida no fuera esta, por otro camino el libro no existiría. Juntar en una misma publicación el náhuatl, el español y el galego fue una consecuencia, llegó de manera natural después de más de una década de preparativos.
 
Es un libro con relatos de gente que vive o vivió alrdedor del Atlántico, y lo fuimos haciendo volando de un lado a otro. Nuestro último viaje a México antes de la pandemia, coincidió con el envío de emails y archivos para diagramar Florilexio.
 
Si quieres saber más sobre nuestro querido libro o si lo quieres comprar ve al siguiente enlace: www.tazalunarbooks.bigcartel.com/product/florilexio
 
A las escritoras les pedimos un relato y a las ilustradoras les pedimos una ilustración del relato correspondeinte, en blanco y negro y formato vertical. Todo un reto.
 
Yo participé con dos ilustraciones, la primera para ilustrar el precioso cuento de Cruz López (escritora, artesana y gestora cultural), es el único relato en galego. Además ella colaboró con las traducciones de la canción "La llorona" y de un poema de Nezahualcóyotl que también incluímos.

La otra ilustración la hice para un poema - relato de Anastasio José Mora. El libro lo conseguimos publicar gracias al apoyo de muchas mecenas, lo hicimos por medio de Verkami.
El jardinero y el mar, acrílico sobre papel.

Hice cuatro ilustraciones extras para algunas mecenas del libro, porque una de las recompensas incluía una ilustración original. Así que les pedí un tema, algunas me dieron ideas, otras indagué un poco e improvisé.
 
Para que todas las ilustraciones guardaran un hilo conductor, usé la misma brocha "barrilito" (marca mexicana) que había comprado en México hacía tres años, con ella pinté de negro de manera azarosa. Después fui buscando los elementos de cada tema, todo en riguroso blanco y negro o escala de grises.
 
Agua, acrílico sobre papel.
  


Bella ciao, acrílico sobre papel.


Rita y casas, acrílico sobre papel.

Amante de los libros, acrílico sobre papel.

21 mar. 2021

Modou y los dos céntimos de euro (audiocuento ilustrado)

 

A principios de 2018, publicamos el libro de "Los cuentos de Cuenta Sin Contar..." de Bilal Traoré, lo hicimos con nuestra editorial Tazalunarbooks y por medio de una campaña de micromenazgo. Es una antología de cuentos que ilustramos Marthazul y yo. 

En la campaña de cuarenta días para conseguir publicarlo, nos hicieron una entrevista para un periódico local. Como titular decía que "Buscabamos voces para publicarlo". Fue así que surgió la idea y después el ofrecimiento de poner voz a los cuentos, por parte de la locutora, comunicadora y periodista Lorena Rivas, una gran profesional de Argentina y que vive en Barcelona. Es migrante como yo, como Bilal.

En el libro, hay un cuento que habla específicamente sobre la inmigración, se llama "Modou y los dos céntimos de Euro". Ese fue el que elegimos para que lo contara Lorena Rivas.

Fue un proceso complejo y nuevo para mi, hubo que afinar cosas, cómo se pronunciaba, esto y lo otro. Si acento neutro o argentino. La grabación fue un regalo muy profesional. Para subirlo a internet, pensé que era necesario hacer algo específico para ello.

Por eso hice unas ilustraciones. La idea fue, dibujarlas con plumilla y tinta azul, de primera intención, hice un pequeño guión y después cada una de las ilustraciones. El trazo iba a ser libre, saliera como saliera,y después les puse algo de color, pero muy poco. 

Después hice el vídeo, hice algunos fotogramas extra aprovechando los que tenía. Los originales son los siguientes. 

Quedé muy contento con el resultado. Es un audiocuento ilustrado, más o menos como recuerdo los que veía en el canal once, de la televisión cultural mexicana a finales de la década del 80 o principio del 90. Donde uno o dos dibujos, con acercamientos, o deslizando la imágen de un lado a otro acompañaban la voz que relataba.
















 

Audio cuento de Bilal Traoré, narrado por Lorena Rivas e ilustrado por Augusto Metztli.

El cuento "Modou y los dos céntimos de euro" pertenece al libro de "Los cuentos de Cuenta Sin Contar, cuentos de la flauta y del tambor" publicado por la editorial Tazalunarbooks.

Vídeo hecho por Augsto Metztli y Marthazul.

Créditos:

Bilal Traoré

Lorena Rivas

Augusto Metztli

Marthazul

Tazalunarbooks

Bibi Tanga and The Selenites

Si quieres un ejemplar del libro puedes comprarlo en el siguiente enlace "Los cuentos de Cuenta Sin Contar..." de Bilal Traoré

17 mar. 2021

Ilustratón "Volver a volver"

Habíamos pensado en no hacer el Ilustratón, con las limitaciones que hay por el Covid, era complicado organizar algo presencial aquí en Galicia. Pero entonces se nos ocurrió llevar el Ilustratón a las casas y espacios de trabajo de la gente. Decidimos hacerlo online. Lo titulamos "Volver a volver" como la canción de Gabo Ferro, como recuerdo a él, que murió el año pasado y como recuerdo a la vida antes de la pandemia. "Volver a volver" es poesía, intensa, breve, efímera y con muchas lecturas.

Invitamos a once ilustradoras, con cincuenta trabajos para ponerlos a la venta en la web www.ilustraton.bigcartel.com

También organizamos un par de charlas con Susana Gómez García y Marthazul en directo en www.instagram.com/ilustraton.gal y un taller de "Ilustración, tiempo y poesía" vía Zoom. Así que YA HABÍA FESTIVAL!!

 

Así es el cartel del Ilustratón, hecho totalmente a mano. Con acrílicos, rotuladores, lápices de color sobre papel y la información escrita con pintura acrílica sobre papel vegetal. Al ser un festival online, queríamos que el tráiler y la cartelería conservaran la impronta manual.

De 19 de febrero al 10 abril del 2021estarán en la galería - tienda online de www.ilustraton.bigcartel.com ilustraciones originales, prints, grabados y objetos ilustrados de: Aida Alonso Vázquez, Flavia Lago, Yellice, Marthazul, Fernando Prado Eirin, Ánnika Álvarez Rey, Lola Zavala, Ana Ferrer, Susana Gómez, Cavalinho Do Demo Paula Pereira y Augusto Metztli.

Aquí puedes leer el nombre de las que participan.

Y en este otro cartel se puede ver el programa de" Ilustratón, Volver a volver 2021"
 
 
Tambíen hicimos un tráiler, con la canción de Gabo Ferro de fondo.
 
Hemos tenido difusión en prensa y en la radio, aquí dejo los enlaces:
 

TE INVITAMOS A QUE PASES ANTES DEL 10 DE ABRIL A COMPRAR EN www.ilustraton.bigcartel.com  ¡GRACIAS!
 

7 mar. 2021

La timidez de las plantas del Códice Badiano

La timidez de las plantas del Códice Badiano; 60 x 60 cm. Augusto Metztli, 2020.

Uno de los primeros tratados botánicos en español sobre las especies que utilizaban los mexicas, fue el llamado “Códice de La Cruz Badiano”. El uso curativo, nutricional y mágico de las diversas plantas de la geografía mesoamericana, que ocupaba el entonces Imperio Mexica de lo que ahora es México, despertó interés en las y los colonizadores, por eso se hizo un primer esfuerzo por conocerlas y registrarlas.

Ahí se documentó por ejemplo el cacao, algunos tipos de maíz, cactáceas, tomates sin domesticar o la apreciadísima vainilla.

A partir de la selección que hay en el Códice Badiano, elegí algunas de la más representativas para incluirlas en el cuadro. Para organizarlas, lo hice usando eso que llaman “timidez de los árboles” que consiste en que al crecer y expandirse, siempre guardan una distancia prudente entres sus vecinos, para que todos puedan aprovechar la luz del sol, y que al moverse por acción del aire, minimizar los daños en hojas y ramas, es como un acuerdo colectivo donde ganan todos.

En el centro está el cacao, tatuado con motivos de Xochipilli, dios príncipe mexica de las flores. Enredado en su tronco hay unas líneas que simbolizan el cabello, y que era utilizado en muchos remedios medicinales. Ahí mismo en el centro, hay una flor de vainilla “tlilxochitl” que serpentea el tronco del cacao (se supone que la vainilla se originó por un amor imposible), con cacao y vainilla, se hacía una deliciosa preparación reservada a la nobleza, guerreros y sacerdotes. El cacao era una moneda de cambio, muy apreciada y con uso extendido por toda Mesoamérica, pues con ella comerciaba el Imperio Azteca.

En una esquina hay un nopal, aquí le llaman higo chumbo, es un cactus del cual se aprovecha todo. Las pencas son un alimento muy nutritivo y delicioso, sus frutos llamados tunas, se comen directamente o se hace una rica y fresca agua de tuna. La leyenda cuenta que los mexicas eran un pueblo nómada, pero un día, uno de sus sacerdotes tuvo una visión, en la que el dios de la guerra Huitzilopochtli, le decía que donde encontrara un águila posada en un nopal y devorando una serpiente, debían fundar la capital del imperio más poderoso. En la bandera de México, en el escudo central, se puede ver el nopal, el águila y la serpiente.

Junto al nopal hay una planta de tomate primitivo, la palabra tomate, viene de tomatl. A continuación hay un maguey, con esas plantas se hacen diversas bebidas como el “tequila” el “mezcal” y muchas más, la más antigua es el “pulque”. La planta tiene tatuado motivos y uno de los conejos del dios Mayahuel, que tenía a su cargo 400 conejos, cada uno simboliza las emociones humanas al beberse el pulque. Los melancólicos, agresivos o divertidos... A su vez el conejo representa a la luna, pues tiene tatuado uno en su superficie, desde aquí no se aprecia tan bien, porque se ve medio girado.

En las esquinas superiores, por un lado hay una higuera mexicana y por el otro, un tipo de pino autóctono. En todo el cuadro hay una serie de puntitos, esos simbolizan las cenizas, que también eran utilizadas en diversos remedios, uno de los más importantes fue el de completar los nutrientes del maíz. La ceniza es la precursora de la posterior utilización de la cal para nixtamalizar el maíz, proceso que consiste en cocer el grano con ceniza o cal, y después espolvorearlo como harina, para hacer todas la elaboraciones conocidas, este sencillo proceso, hace que el maíz se convierta en un súper alimento.

La organización de todos los elementos es concéntrica, podría ponerse el cuadro en cualquier sentido. Porque para los mexicas el espacio estaba compuesto del universo horizontal, comprendido por los cuatro puntos cardinales o direcciones hemisféricas, y por el universo vertical, que eran dos partes, la superior y la inferior.


Flor de vainilla

Pelo

Cacao
 
Jitomate primitivo y maguey
 
Higos y hojas de árbol de cacao
 
Pino
 
Cacao y nopal
 
Cenizas
 

Firma
 

 Pintando
 

 

 

19 ene. 2021

Nos queremos vivas

Nos queremos vivas*. Acrílico sobre lienzo; 16 x 27 cm.

Uno de los últimos cuadros de Frida fue un bodegón, lo pintó muy medicada, se nota en la pincelada, lo terminó poco tiempo antes de morir y puso una leyenda en él: "Viva la vida".

He recreado el cuadro, pero la frase la he cambiado por una que refleja mejor la realidad mexicana: "Nos queremos vivas".* 

*La artista Elizabeth Ross hace más de 10 años, difundió esa frase por distintos lugares del mundo, utilizando a los árboles como soporte.

 
 
Fue un cuadro que requirió muchas manos de pintura, para poder conseguir los amarillos del mango y de la carambola. Le invertí mucho tiempo.


 
El lienzo tenía texturas de prueba, por eso estaban sin un sentido definido, entonces fueron esas protuberancias las que utilicé para componer las agrupaciones de frutas.
 
 
Utilicé frutas que Frida había pintado en algunos de sus cuadros.

Llevo muchos años documentándome sobre Frida, su vida, su obra y su contexto. Con cada nuevo libro, revista o documental que veo, aprendo cosas nuevas. Lo último fue en una revista de National Geographic. Ahí cuentan que Frida una semana antes de morir organizó un banquete de esos legendarios que solía hacer, ese en particular fue memorable, porque fueron muy felices, los difrutaron como el último, porque en el fondo todas sabían que era una despedida.